El ángel exterminador, Luís Buñuel

Esta obra de Buñuel es un drama surrealista realizado en México. Podemos decir que es surrealista porque tiene una serie de elementos que, a priori, no están relacionados con la historia principal, sino con un trasfondo. Para este director la finalidad no es la obra en sí, sino instaurar una nueva actitud para cambiar al ser humano, al mundo y sobre todo a la burguesía, criticando cuestiones como serían la religión, la familia y las convenciones sociales.

El director intenta ridiculizar a la burguesía y hacerle ver que en ciertas circunstancias de la vida tienen un comportamiento similar al de cualquier ciudadano de a pie, por lo que no por tener más recursos económicos, mantienen la compostura, ya que, en este caso, sin el servicio doméstico no pueden actuar por sí mismos, y para sobrevivir comienzan a decir una serie de monstruosidades y expresiones fuera de lugar. Se atacan unos a otros, como consecuencia de la sugestión, la imposibilidad de comportarse de forma educada en situaciones límite para el ser humano.

Antes de iniciar el comentario, me gustaría resaltar una frase de la película que me resulta muy significativa, y se produce cuando un señor y una señora mantienen una conversación acerca de una de las muchachas presentes en la mesa, Leticia. A la que se refieren con el comentario: “Dicen que todavía conserva ese objeto, es una perversión”. Creo que es relevante porque habla del tema de la virginidad como si fuera un objeto, una cosa, y no un estado de pureza en la mujer. Tratado como una cuestión fría, superficial tal como lo hace esta clase burguesa, que se regodea de su dinero, poder.

Podríamos dividir la película en dos bloques en función de los lugares principales en los que se desarrolla.

Bloque 1: se produce mientras están en el interior de la mansión. Aquí, se va mostrando cómo los personajes van evolucionando psicológicamente. Comienzan comportándose una forma cordial, fina, educada y al final terminan comportándose de forma diferente a los modales que su clase social exige, llegando al punto más bajo al que puede llegar a comportarse una persona, como es la violencia, agresión y deseos de muerte, ante una situación incoherente.

Bloque 2: muestra cuando los invitados salen de la casa y acuden a la Iglesia para celebrar una misa de agradecimiento. Al finalizar de dicha misa, se encuentran incapaces de salir, pero esta vez, junto a los fieles, mayoritariamente ciudadanos de clase social baja, algo que la burguesía detesta: rozarse con gente de clase social inferior (ya que en algunas escenas en la que mantienen conversaciones acerca de la clase social baja, se refieren a ellos de forma despectiva), y ahora están entre ellos.

Vamos a analizar algunas escenas que pueden remitir a ciertos símbolos y comentaremos por qué pueden considerarse surrealistas.

Al principio de la obra tenemos algo surrealista como es el grupo de corderos y un oso que están en el interior de la casa, que van a simbolizar esos instintos animales de supervivencia. El grupo de corderos puede remitir a la religión, al rebaño que sigue a un ente superior sobre todas las cosas. Por otro lado, el oso para Buñuel representa el comunismo, pero también el  comportamiento al que llegan los componentes del grupo, la conducta de un animal del bosque, aislado de la civilización, que hace lo que sea por sobrevivir, que se comporta sin principios morales ni éticos con los demás integrantes que conforman un grupo y se siente incapaz de relacionarse de forma normal sin que haya agresividad de por medio. Otro detalle surrealista sería la presencia de unas patas de gallina, un detalle que recuerda también al comportamiento animal, además de algo incoherente: que en el bolso de una mujer de una clase social elevada lleve en su bolso unas patas de gallina como si se tratase de unas llaves.

También, otras referencias que podemos comentar como parte de este estilo surrealista, la podemos apreciar cuando acuden al papel como alimento de consumo para sobrevivir, para saciar su necesidad; o bien, el agua de un florero para saciar la sed, así como la cola que conforman para beber un poco de agua de la tubería, que se encuentra en la pared, ya que normalmente las tuberías van por el suelo.

Además, hacen reflexionar algunas acciones y diálogos que mantienen, como el momento en que dos señores que son presentados una vez, en otra escena salen dialogando como si se conociesen de toda la vida, y en otro momento posterior los vuelven a presentar.

Al final, una de las mujeres del grupo, Leticia, anima a todos los presentes para que vuelvan a repetir la escena de la primera noche, mientras la mujer estaba tocando el piano y cada uno se coloca en la postura exacta en la que estaba, tras lo que milagrosamente logran salir de la habitación y una multitud de personas los esperan en el exterior de la mansión. Parece ilógico que por el mero hecho de repetir una escena consigan salir del lugar, pero al menos se evidencia que alguien piensa buscar una solución, llega a un acuerdo en el grupo y no hace intento en victimizarse.

Finalmente, se reflexiona sobre la agresividad, la irritabilidad, la claustrofobia, la desesperación humana ante un estado límite, la sugestión de un determinado estado de enfermedad o incapacidad física o psicológica, cuando parece que apreciamos una serie de elementos que en realidad no son lo que parecen a nuestra mente. Sin dejar a un lado la muerte, cuando el hombre mayor se está muriendo y nadie percata de la necesidad de salir de la habitación para buscar ayuda, ignorando su estado de agonía. Nadie con un mínimo de ética humana sería capaz de negar esta ayuda, pero se refleja que esta clase social sí, comportándose de forma fría, despreocupada, únicamente mostrando interés en criminalizar o culpabilizar a alguien, como puede ser típico en muchos conflictos sociales, bélicos… terminar con un culpable y definirse como unas víctimas. Por otro lado, sucede igual que en el exterior: en una escena, un niño intenta entrar, pero cuando llega a la mitad del patio, echa a correr hacia atrás, dejando volar el globo, como si algo sobrenatural le impidiese entrar en esa mansión, en cuyo interior se encuentran una serie de personas que presuponen, están en algún tipo de peligro o situación límite, pero nadie se decide a entrar, sin que conozcamos un motivo lógico aparente. Además, apreciamos que una pareja se introduce en un armario, para intentar suicidarse juntos, lo que podemos interpretar como que la sociedad burguesa antes que solucionar los problemas de forma racional, con cordura, prefieren huir de todo tocando los brazos de la muerte.

A grandes rasgos, se evidencia esta evolución psicológica: en un primer momento, se evidencia su altanería y refinamiento, elegancia, frialdad, educación, cultura… Pero, sacan sus instintos animales y se reflejan inútiles, sin educación, acudiendo a las faltas de respeto, secretismo, agresiones, insultos, incoherencia…, fiel reflejo de la degradación de la especie humana, evidenciándose el egoísmo, conductas casi primitiva, formando bandos, pérdida de valores humanos, roce de la locura.

Un pensamiento en “El ángel exterminador, Luís Buñuel

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s