Archivo | 16 de marzo de 2012

Pájaros de papel, Emilio Aragón.

Pájaros de papel es una película de Emilio Aragón. Aunque no es un clásico, pero es una película con una historia emotiva. Ganadora del Goya a la mejor dirección Nobel.

La historia nos recuerda a las primeras obras de Federico Fellini por ejemplo, en las que personajes pertenecen a compañías de artistas ambulantes.

François Truffaut escribió en mayo de 1957, que los jóvenes cineastas en un futuro se expresarían contando sus vivencias como si se tratase de diario íntimo y  que las películas en definitiva serían un acto de amor. Esto es lo que intenta Emilio Aragón con esta película, contarnos una historia cercana a nosotros, con la que sentirnos identificados, tal vez nosotros no, pero si nuestros padres y generaciones anteriores, que por desgracia les tocó vivir en esta época con todo lo que ello conllevaba.

El músico Jorge del Pino, el ventrílocuo Enrique Corgo, la cupletista Rocío Moliner y el pequeño huérfano Miguel, forman una familia de artistas dedicada al vodevil. Aunque les ha tocado vivir en una mala época, intenta pelear cada día contra cualquier miseria a base de golpe de risa. Tendrán que tomar decisiones importantes en sus vidas.

Se analiza, a veces con matices crueles e inmorales, los primeros años cuarenta, que tanto en esos años como a día de hoy en el poder, no quieren que olvidemos.  Los niños se ven inocentes frente a la cámara, frente al teniente falangista-franquista Quiroga, con una presencia agresiva y odiosa. Me ha resultado muy interesante la interpretación de Carmen Machi, acostumbrada a verla en Aída, a verla en esta película cantando pues es un cambio gigante.

Una película recomendable que nos muestra una época, unas circunstancias y  unas personas, que sin duda marcaron la historia de nuestro país a día de hoy. La única negativa es que hay demasiados personajes en la historia, algunos innecesarios para la resolución de los puntos de inflexión, y que se van perdiendo a lo largo de la historia. Los personajes en sus espectáculos parodian el estribillo de la canción “No se puede vivir con un Franco”.

También es verdad que el conjunto sufre un fuerte desequilibrio, sobre todo al final de la trama, cuando cuenta de forma apresurada el viaje de los protagonistas rumbo al exilio en Argentina. Es emocionante el final, en el que Miguel habla y cuenta  anécdotas ante el micrófono. La última secuencia, una de las más emocionantes, además de un sentido homenaje del cineasta a la figura de su padre, Emilio Aragón Bermúdez, el popular Miliki, y nos devuelve algo importante: la capacidad de soñar.

Mayoritariamente, vemos iluminaciones oscuras, acompañado de vestuarios sobre todo oscuros, por lo que da la sensación de película triste, dramática. Aunque vemos alguna que otra prenda en color rojo que contrasta con los tonos oscuros del resto del vestuario y la iluminación oscura de los escenarios. Estos tonos rojos, pueden ser códigos visuales que apelen a partidos políticos. Uno de los sitios en los que vemos algo de claridad es en el convento de las monjas donde se encuentra la madre del Miguel.  Planos sobre todo cortos y  medios, planos generales para los paisajes.

Una película necesaria para hacernos recapacitar, con paralelismos entre aquellos tiempos y la época en la que nos encontramos actualmente, en la que constantemente los grandes cargos del gobierno nos prohiben nuestra libertad de expresión e ignoran nuestros derechos fundamentales y universales como seres humanos.

Anuncios

III Jornadas Cine Joven

Las jornadas de Cine Joven se han llevado a cabo entre los días 13-15 de marzo, en la Facultad de Ciencias de la Comunicación, de la Universidad de Málaga. En estas jornadas, personas del mundo del audiovisual han realizado una serie de ponencias sobre sus experiencias y sus puntos de vista en su ámbito de trabajo, ya sea la dirección, guión, producción, interpretación o crítica cinematográfica. Los ponentes han sido Carola Rodríguez, Carlos Iglesias, Juana Macías, Eloisa Vargas, Manuel Cristóbal, Gregorio Belinchón, Paco Griñán, Irene Crespo, Cristóbal Garrido, Sergio Barrejón, Carlos Vermut, Antonio Zabálburu y Santi Millán. Grandes profesionales en su ámbito, algunos con una larga trayectoria y otros empezando. Son un ejemplo de esfuerzo, sacrificio y lucha por conseguir lo que uno quiere y lo que le apasiona en la vida.

Hay varios puntos de los que se han hablado, desde diferentes perspectivas. Desde el punto de vista de la producción, se ha hablado sobre la temática y el público, hay películas para muchos públicos, y tenemos que saber a qué público nos dirigimos y los gustos de cada público. Alguien puede ver una película y no gustarle, pero puede ser porque la película no haya sido dirigida a ese público. El cine se considera un negocio, como otro cualquiera, con el fin de ganar dinero. Lo que se pretende es vender y que el público vaya al cine a ver una película. Sin embargo, hay ciertas películas que van dirigidas a un público minoritario, y por eso no recaudan el dinero necesario. Películas de denuncia social, experimental… y temáticas que están alejadas a lo que quiere la público en general, pero que son necesarias para la profesión cinematográfica, como el caso del cine de Ingman Bergman, Alfred Hitchcock, Federico Fellini, Ken Loach, Víctor Erice, Luis Buñuel, Jean Luc Godard, Kim Ki-Duk, Roman Polanski, Lars Von Trier, Isabel Coixet… algunos fallecidos por desgracia, y otros que nos siguen acompañando y siguen ofreciéndonos historias y transmitiéndonos todo tipo de emociones. Sin embargo, desde el punto de vista del negocio, muchas de las obras de estos directores no son “vendibles” al gran público. Pero el pequeño público que estudia audiovisual necesita estas películas para entender el lenguaje audiovisual, análisis audiovisual, intertextualidad, neorealismo, free cinema, teorías formalistas, realistas… y todo un largo número de temas y asignaturas, en las que son imprescindible este cine, sobre todo entre los años 40-70, y no hay manera de ver este tipo de cine si no se descarga de Internet, aunque sea de manera ilegal, pero al no ser “vendibles” no se encuentran en ningún lado.

Todo guionista debe que pensar con qué tipo de historias quiere trabajar teniendo en cuenta la economía de la abundancia o la economía de la escasez. La economía de la escasez consiste en diferenciar nuestro proyecto de los demás, si pretendemos vender nuestra obra como única o como una más. Es el caso de los directores que tienen un cine personal, como puede ser Woody Allen, Martin Scorsese, Clint Eastwood, Quentin Tarantino… Y en el caso del cine español tenemos a Alejandro Almodóvar, Alex de la Iglesia, Icíar Bollaín, entre otros.

Sobre todo, lo que hay que tener en cuenta, es que es un negocio vocacional, un negocio de expectativas, no hay nada seguro hasta que la crítica opina y el público es quien decide ver o no ver la película. Pero con el negocio de la piratería y el precio elevado del cine, el público puede ver la película por Internet descargándosela de forma ilegal, pero ese dinero no llega a los autores de la película, ese es el problema, que no hay una industria cinematográfica española verdaderamente asentada, muchos productores e inversores no apuestan por el cine español. Sin embargo, con toda esta problemática, se podría plantear la distribución cinematográfica mediante otros medios: Internet. El cine español se resiste a ver en Internet un medio para distribuir el cine, lo ven algo como muy lejano, que llegará en un futuro. El caso de “El Cosmonauta”, que es uno de los ejemplos de cine que se distribuirá en Internet, financiado con crowdfunding, con licencia Creative Commons y contenidos Transmedia. La licencia Creative Commons es una alternativa al Copyright. Los contenidos Transmedia son una serie de contenidos que se crean alrededor de un proyecto: documental, libros… Material que haga crecer el proyecto, que van a dar significado propio de diferentes plataformas como en televisión, cine, Internet… Los contenidos Transmedia permiten al usuario generar nuevos contenidos para que explore y comparta otros contenidos. Permiten al usuario descargar los brutos de la película, que los corte, los vuelva a montar… El País lo llama “El proyecto más estimulante del cine español”.

Una de las películas que se han proyectado en estas jornadas, ha sido “Ispansi” de Carlos Iglesias, una película emotiva, que intenta mostrar lo más fiel posible, la realidad  de los exiliados de la guerra civil española.

Han sido unas jornadas interesantes en las que se han aprendido muchas cosas y ha resultado emocionante ver cómo sigue habiendo gente a la que le apasiona el cine, ese arte que después de tantos años de existencia, sigue teniendo la capacidad de contar historias, transmitir valores y sentimientos, que en muchos casos son capaces de cambiar un poquito el mundo.