Audiovisual de mercadillo

Esta semana, como un miércoles más, paseando por el mercadillo, me encuentro una manta, sobre la que se colocan para su venta decenas de CDs musicales, juegos y películas de todo tipo.
Un miércoles más en el que un señor que no tiene para comer, se intenta buscar la vida vendiendo estos productos, dando la cara tras la que se encuentra un negocio de tráfico de material audiovisual, que ha sido grabado en masa, como consecuencia de su descarga online para su venta a terceros a un precio de 5-6 euros, pero para el cliente es un precio medianamente razonable, por eso se agacha y busca entre los presentes alguno que le guste. Ignorando que ese producto lo hace un grupo de cientos de personas, que están generando cotizaciones a la seguridad social, empleos directos e indirectos…
Pero, un miércoles más en los que la influencia de la subida del IVA cultural hace daño a este sector, ya que la sociedad, si no es consciente de los gastos que tiene la creación de uno de estos productos y no tiene suficientes ingresos como para gastar porque tenga otras prioridades en su hogar, no acude al cine a ver una película a un precio de casi 8 euros, sino que acude a este mercado para satisfacer sus necesidades culturales a un precio barato, si pueden regatear mejor, y si ya o encuentran a coste cero, se dan con un canto en los dientes, porque van a disfrutar un rato oyendo a su cantante favorito o delante de una película graciosa. Sin echar cuenta a los datos concretos, porque realmente no le interesa nada más que pagar lo mínimo por un producto que no es necesario para su vida, solo un ocio, “total, una película, se ve una vez y ya está. No es necesario para comer o vivir”. Sin embargo, detrás de un simple CD hay muchos datos interesantes, referidos al empleo, los impuestos…
Para concretar, según información del año 2013 nos transmite que, debido a la piratería, este sector ha dejado de ingresar 526,2 millones de euros menos en las arcas públicas. Por un lado, la Administración dejó de recibir hasta 268,3 millones de euros en concepto de IVA de productos culturales, mientras que en Seguridad Social e IRFP lo hizo por 257,9 millones. Otro dato importante, que repercute en el empleo, supone que en un escenario sin piratería se hubieran generado 26.652 empleos directos en las industrias culturales, a los que habría que sumar los indirectos. Pero, según el criterio de algunos, esto es irrelevante, solo importa generar empleo en turismo, construcción de pisos y el campo. Si continuamos con los datos, como antecedente, en el año 2008 las industrias creativas de la Unión Europea, aportaron un 6,9% unos 860.000 millones de euros al total del PIB europeo y representaron un 6,5% del total de la población activa, aproximadamente 14 millones de trabajadores. Un dato importante, sin embargo, llegó la crisis a España, comenzó el auge de las nuevas tecnologías, internet, descargas, no para satisfacer su interés personal, sino para la venta a terceros y hacer negocio de productos ajenos, que merma la recaudación de las producciones, en tanto que tienen unos costes de presupuesto en su realización, que no van a recuperar. ¿Qué pasa? Pues que esas productoras, no van a poder seguir generando productos audiovisuales, y siguiendo la filosofía de ahorro de los españoles “si un ciudadano quiere ahorrar y compra un producto de este tipo porque sale más barato, pues todos ahorramos, de manera que X personas decidirán emigrar a X sitios, porque encuentren un ahorro en los costes fiscales de la creación de una obra, por ejemplo”. O mismamente, si X personas, entre ellos, guionistas, personal de maquillaje, vestuario, fotografía… pierden el empleo, como consecuencia del fracaso y quiebra de una determinada productora, emigran y… los costes de su seguridad social, que en su momento recibieron, en el caso de haber estudiado en centros públicos, irán a otros países a generar cultura y cotizaciones en seguridad social.
Por comentar más datos, si lo comparamos con las previsiones de una información publicada en un informe auspiciado por la Unión Europea en 2010, calculaba que en cinco años se perderán 1,2 millones de empleos en la Unión, como consecuencia de las descargas. Estas fueron las previsiones, pero información más actualizada, publicada en este 2015, nos rebela que son 628 millones de euros que deja de ingresar el Estado y 30.000 empleos perdidos.
Con todo esto… ¿quién pierde? ¿El sector audiovisual? ¿La cultura? ¿Las productoras? ¿Las distribuidoras? ¿Las salas de cine? ¿Las arcas del estado, que dejan de recaudar en este sector? Y, ¿quién tiene la culpa? ¿Los chavales que venden los productos en el mercadillo? ¿La gente que lo compra a estos chavales? ¿La legislación existente en esta materia con la subida del IVA por ejemplo? ¿El propio sistema cultural que tenemos?

Tenemos derecho a la cultura, un servicio más, entre los que se pueden mencionar también la sanidad, educación servicios sociales a los que tenemos derecho, pero ¿qué merece quién la crea?
Como dice una periodista televisiva, ahí están los datos, suyas son las conclusiones.
Fuentes:
http://www.cedro.org/blog/blog.cedro.org/2014/04/11/consecuencias-pirateria-2013
http://blog.sage.es/economia-empresa/consecuencias-economicas-de-la-pirateria-de-software-en-espana-infografia/
http://cultura.elpais.com/cultura/2010/03/23/actualidad/1269298817_850215.html
http://cultura.elpais.com/cultura/2015/09/09/actualidad/1441804156_155633.html

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s