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Nombres, apellidos y fosas en el cine

Hola amig@s, perdonadme por no haber podido escribir durante tanto tiempo, pero no me he sentido con la suficiente inspiración para hacerlo. Esta entrada toma como referencia distintos medios. En principio leyendo la obra “Los maestros de la República” escrita por María Antonia Iglesias; en segundo lugar, oyendo la canción titulada “Todos los nombres” de la cantautora Lucía Socam (Vídeo Adjunto) me vinieron a la mente unos fotogramas de otro medio: varias películas que trabajan este tema de la memoria histórica, como son “El laberinto del Fauno”, “Las trece rosas” y “La voz dormida”.

En primer lugar, procedo a comentar los frames del film La voz dormida (Benito Zambrano, 2011). Aquí apreciamos unos planos cortos que nos introducen en los sentimientos y las emociones del personaje (Fotograma 1); y al mismo tiempo, la película presenta planos generales en los cuales se observan los fusilamientos (Fotograma 2 y 3). Aquí los rostros no se presentan de forma definida. En el caso de los encuadres de los fusilamientos nocturnos, la oscuridad impregna la escena y las sombras de la benemérita predominan en el suelo y en la pared exterior del cementerio.

la voz dormida 1.

Fotograma 1.

La voz dormida 2.

Fotograma 2.

La voz dormida 3.

Fotograma 3.

Tanto quienes van a ser fusiladas como quienes van a ejecutar las acciones se presentan en filas lineales en forma vertical respecto al horizonte del encuadre y en plano entero conjunto. Los dos fotogramas finales muestran un plano contra plano de la despedida (Fotograma 4 y 5), en la cual se lanzan un beso.

Fotogramas 4 y 5.

En la totalidad del film, tonos grisáceos que simbolizan cierta melancolía rodean a los personajes. Mueren sus esperanzas y sus ilusiones se marchitan, en un entorno en el cual son plastilina moldeables por las autoridades y la institución eclesiástica que dominaba a las mujeres en las prisiones, exigiéndoles creer en un ente superior, negando las creencias políticas individuales.

Tras este film, menciono el segundo que me vino a la mente al oír esta canción de Socam. El laberinto del Fauno (Guillermo del Toro, 2006). Vértebras abandonadas en un espacio que parecen unas fosas, mientras se presenta la historia de Ofelia. Unas vértebras presentadas en las ruinas de Belchite de forma cruel e inhumana (véase Fotograma 6). Quizás como metáfora de la destrucción a la que se encuentra sometida el mundo de los humanos, tal como fueron enterrados en fosas comunes los cuerpos de las víctimas de esta Guerra y posterior dictadura. Sin merecimiento de dignidad ni respeto hacia la vida humana. Para profundizar en estas fosas comunes se invita a la consulta de análisis de Armengou y Belis (2004), Barragán Mallofret y Castro Fernández (2004-2005) y Malgosa, Armentano, Galtés, et. al., (2010).

El laberinto del fauno 1.

Fotograma 6.

Expuesto el fotograma, si analizamos su composición podríamos tener en cuenta la regla de los tercios. Efectivamente, si dividimos la imagen en 3 tercios horizontales y verticales, esta cabeza se encuentra en los tercios inferiores, dejando aire alrededor de la misma y situándola estratégicamente en el lado derecho del fotograma. Simbólicamente se aprecia que este cuerpo o solo la cabeza ha sido enterrado en ese espacio de forma cruel e inhumana, pero proporciona cierto contraste, pues la escena está impregnada e iluminada con una yuxtaposición de tonos marrones y amarillos, otorgando calidez a esta situación de abandono. Analizada esta cuestión, lanzo la pregunta ¿Por qué se intenta proporcionar calidez a una situación de cruel abandono humano? ¿casualidad del director? O ¿realmente intenta ofrecer un contraste de frialdad y calidez para hacernos reflexionar en este sentido? Ahí dejo abierta la cuestión.

En tercer y último lugar, comento el final del film Las trece rosas (Emilio Martínez-Lázaro, 2007). Aquí trece mujeres van a ser fusiladas, se resisten a salir del camión (Fotograma 7). Colocadas una al lado de otra en fila vertical respecto al encuadre que se presenta, pero se desordenan en varias ocasiones para despedirse (Fotograma 8). Van a ser fusiladas, las manos les tiemblan y a través de un travelling lateral izquierdo en pulso, pues se nota la imprecisión de la cámara, se hace un recorrido por sus manos, que se entrecruzan y se ignora la representación del cuerpo hasta la cintura, otorgando mayor significación a estas partes del cuerpo: manos y brazos (Fotograma 9), hasta que al llegar a la última chica, la cámara nos hace partícipes de sus nervios y se desplaza para mostrarnos su rostro. El encargado da la orden de disparar y al final del film se muestra un texto explicativo (Fotograma 10).

Fotogramas: de izquierda a derecha: 7, 8, 9 y 10.

Y hasta aquí mi análisis, no se trata de un tema agradable, pero como bien indica la canción, todos los humanos tienen nombre y apellido y abandonar este tema desde la política más conservadora actual, por negarse a revivir un pasado, no es más que un absurdo. No proporcionar los derechos que como humanos tuvieron en su momento, que no es otro que un sepelio digno, excusarlo a motivos económicos es de una bajeza impresionante.

Ahora bien, no son idénticos conceptos la historia y la memoria (Tony Judt).

No podemos cambiarla, pero sí examinarla a través del cine, que presenta lo agradable y lo desagradable, en formas implícita o explícita, apelando a nuestros sentimientos y emociones, haciendo uso de una serie de estrategias audiovisuales. Lo inhumano, lo cruel, el montaje fílmico que lleva dolor y una lágrima se nos derrama al saber que realmente ocurrió en un pasado y en este medio solo se muestran ciertas cuestiones con muñecos, golpes, cisuras, armas… Lloramos con los protagonistas, nos imaginamos en ese lugar, sus lágrimas las hacemos nuestras al apreciar que la sangre brota de alguna parte de su cuerpo, que alguna humillación realmente tuvo lugar en aquellas personas que solo pensaban diferente políticamente o solo querían sobrevivir tras una maldita guerra que destrozó a tantos humanos; y todavía la negación de un respeto y entierro digno sigue destrozando a muchos. Malgastando recursos en temas que la sociedad no requiere y lo que requiere es ignorando de forma reiterada. Ignorando sus huesos, como si no fuesen personas con nombres y apellidos y no formasen parte de nuestra historia.

La conciencia, la verdad y la mentira se entremezclan y hacen un cóctel de sufrimiento que muchas personas lo hacemos nuestro por empatía, sensibilidad y queremos ofrecer una visión hermenéutica de su representación en el cine.

 

Los fotogramas solo han sido includos bajo el amparo de derecho a cita. Los derechos de la imágenes pertenecen a los autores de las mismas, no es mi intención lucrarme de ellas, regulado en el artículo 32 del Texto Refundido de la Ley de Propiedad Intelectual (TRLPI), según el Decreto Legislativo 1/1996, de 12 de abril:1

 

 

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