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V de Vendetta: la manipulación, la venganza, el miedo y la violencia.

Hola, amigos, anoche haciendo zapping me encontré con una película que me enganchó, titulada V de Vendeta. Una producción americana dirigida por James McTeigue en 2006, situada en la ciudad de Londres, gobernada por un presidente que impone la represión, el miedo y manipula a los ciudadanos a través de una serie de mensajes por televisión.

Al comienzo de la historia, apreciamos a una chica (Evey) que camina de noche por la calle y es acorralada por tres hombres que pretenden violentarla, cuando un señor enmascarado asoma por una esquina y termina con la vida de los agresores. La chica lo acompaña a una terraza, en la que serán testigos de un atentado preparado con música clásica de fondo, que fulminará un monolito símbolo de la justicia. Pero, justo antes de arrancar lo que denominará el “crescendo”, el enmascarado le preguntará el día en que se encuentran, precisamente comienzan las campanadas del 5 de noviembre, y cita los recuerdos de ese día “conspiración, pólvora y traición”.

Si indagamos un poco sobre los antecedentes de ese día en Gran Bretaña, nos encontramos con que La Conspiración de la pólvora fue un complot fallido organizado (1604-1605) por un grupo de provinciales católicos ingleses (Robert Catesby, Guy Fawkes) para matar al rey Jacobo I, a su familia y a la mayor parte de la aristocracia protestante, atentando contra las Casas del Parlamento durante la Apertura de Estado (5 de noviembre de 1605). Los conspiradores habían planeado secuestrar a los infantes reales, no presentes en el Parlamento, e incitar una rebelión en las Midlands. Esta medida pretendía ser la señal para un gran levantamiento de los católicos romanos ingleses, descontentos por las severas medidas penales adoptadas contra ellos, que finalizaría con la instalación de un rey obediente al Papa en el trono inglés. Realizados los preparativos, el Gobierno descubrió la conjura, que acabó con la ejecución de la mayor parte de los conspiradores y sirvió de pretexto para un endurecimiento de las medidas antirromanas. Este complot de la pólvora fue uno de una serie de tentativas de asesinato fracasadas contra Jacobo I, que siguieron al Complot Principal y al Complot ¡Adiós! de 1603. Muchos creen que la conspiración de la pólvora fue parte integral de la llamada Contrarreforma católica. Por ello, cada 5 de noviembre, en el Reino Unido, Nueva Zelanda, Sudáfrica, Terranova, Canadá, San Cristóbal y Nieves, algunas partes de Estados Unidos y antiguamente en Australia, se celebra el fracaso del mencionado complot. Allí se conoce como la Noche de Guy Fawkes, la Noche de la Hoguera y la Noche de los Fuegos Artificiales. El descubrimiento a tiempo de la conspiración (5 de noviembre de 1605) impidió el derrocamiento de la dinastía protestante de los Estuardo, personificada en Jacobo I de Inglaterra y VI de Escocia, y la entronización de un monarca católico, previsiblemente su hijo el príncipe Carlos, debidamente instruido en los dogmas católicos.

Teniendo presente estos antecedentes históricos, esta película nos presenta las acciones de este enmascarado, cuyo objetivo es rebelarse contra los autoritarios, contra las injusticias, contra un estado que oprime, que impone la violencia, la represión, el estado policial, el odio y la intolerancia a quienes tienen una ideología distinta a la que intentan establecer a nivel nacional.

La idea de este señor es la venganza, haciendo uso de la violencia y terminando con la vida de la gente y destrozando edificios públicos. Cierto es que la violencia no es más que la expresión del miedo, nada justifica la violencia. Aunque, es el miedo el que intenta sembrar el gobierno en la sociedad, ante los medios de comunicación haciendo uso de la manipulación y sembrando el odio contra el enmascarado. Sin embargo, no podemos pasar desapercibido que V (el enmascarado) es una creación. Una creación del estado represor, dictatorial, que hace uso del terrorismo a pequeña escala, entrando a casa de la gente, no como venganza, sino para conseguir lo que quiere, que no es más que la dominación, el liderazgo y el dinero, manteniendo a las masas bajo control. Una creación que, ha sido fruto de un aprendizaje basado en que toda acción tiene una reacción. Principio tratado por la tercera ley de Newton, que establece que siempre que un objeto ejerce una fuerza sobre un segundo objeto, este ejerce una fuerza de igual magnitud y dirección pero en sentido opuesto sobre el primero. Y, extrapolado al caso de esta “creación”, podríamos decir que ha sido fruto de la violencia, pero en sentido contrario, es decir, entendemos que no para el mismo fin (manipular e imponer el miedo) sino hacer recapacitar a la sociedad, para que deje de tener miedo y unidos, enfrentarse a los gobernantes y las élites.

Esto es lo mismo que hace con la chica en la segunda parte de la película, cuando intenta huir de él, acudiendo a casa de su amigo, que será encontrado y asesinado por guardar un Corán en su casa, a pesar de no ser creyente de esta religión. La chica será encerrada en un habitáculo de unos pocos metros cuadrados, a través de un hueco recibirá una serie de cartas de una muchacha que fue repudiada por su padre por ser lesbiana y fue fusilada por el estado represor, tras hacerlo con su novia en el supermercado. Esta historia le calará a la chica, que será sometida a todo tipo de torturas, humillaciones, aunque en ningún momento podrá apreciar el rostro de la persona que intenta que diga algo sobre el “enmascarado” y hacia el final de su encierro, dispuesta a morir por no hablar, habiendo superado el miedo a quienes la han torturado, se encuentra que el guardia del pasillo no es más que un muñeco y que ha sido torturada por órdenes de V. De esta forma, ha superado el miedo a todo y le da un poco de ansiedad descubrirlo, porque realmente su reacción es fruto del miedo transmitido por los gobernantes, el miedo mental, y esas agresiones no han hecho sino reforzarla como persona, para enfrentarse a ellos.

Como bien dijimos, este individuo enmascarado terminará con la vida de todos aquellos que hicieron uso de las torturas, las agresiones… durante su estancia en uno de aquellos campos de internamiento. Entre los más destacados, tenemos a: un religioso, al que envían a una niña (un poco mayor, según le comenta la persona que lo avisa), y esta niña será Evey, quien le comentará que ha sido secuestrada por V y asomará por la ventana para matarlo, pero el anciano piensa que es un juego sexual. Este momento no será sino un perverso guiño a toda la trama de abusos infantiles que ha estado aflorando en los últimos años y que manchan la credibilidad y el respeto que busca la Iglesia Católica en la sociedad en general y entre sus adeptos en particular. Y en la cual, algunos de sus mandatarios no cesan de juzgar públicamente diferentes cuestiones de la gente (defendiendo la sumisión de la mujer, el poder del hombre en el matrimonio, alzando a figuras dictatoriales en sus misas…), pero dejan en manos de Dios el perdón de los pecados llevados a cabo por algunos de ellos, en lugar de cortar de raíz aquellos que no solo pecan, sino que delinquen y destrozan la vida de tantos y tantos niños alrededor del mundo. Por tanto, este religioso será asesinado, junto a una de las científicas que trabajó en aquellos campos, la última a la que V acudirá, pero mostrará una actitud distinta al resto: resignación. Es consciente perfectamente de lo que llevó a cabo y dejará a la luz un cuaderno en el que anotó cada una de sus actuaciones y, mientras está en la cama, abre los ojos y recibe la visita del enmascarado, que le expresará que la mató hace 10 minutos, agonizará junto a su rosa roja, con la que será encontrada por la policía. Esta será una muerte dulce, sin armas, sin agresiones físicas… a diferencia del resto de los casos, ya que la señora lo ha estado esperando, para que culmine su venganza con su muerte y no muestra ningún tipo de resistencia física.

Después de la trifulca en el túnel del metro, V se enfrentará a su “creador” que no es otro que el presidente del partido que gobierna en el país, terminará con la vida de todos los guardias, se quitará la coraza de hierro manchada de sangre y caerá en los brazos de la joven, quien lo subirá al tren, rodeado de rosas rojas (tren que el enmascarado ha estado ordenando durante años). Un policía la increpará para que no pulse la palanca, pero lo hará y seguirá su trayecto por Trafalgar Square hasta el Parlamento y se fulminará hasta el reloj al marcar las 12 de la noche del día 5 de noviembre del año siguiente, y junto a ello, fuegos artificiales que al finalizar formarán en el cielo una V, de Vendetta, de venganza, del número romano que marcaba el habitáculo en el que el enmascarado permaneció siendo torturado tantos años cuando tenía rostro, hasta la explosión de este complejo que provocó en él esas ansias de represalias, porque le desfiguraron tanto el cuerpo como la mente. Al actuar igual que un maníaco o perturbado mental (ya que se arrepentirá ante Evey encontrando felicidad interior con el destrozo de infraestructuras públicas). Un paralelismo de infraestructuras públicas aniquiladas, con el ideario conservador, manipulador, represor que controla un país, para que sea la propia sociedad quien construya otro, pero basado en destruir ese miedo, en no dejarse manipular, en luchar para conseguir derechos sociales. Un país que en última instancia no respetará el toque de queda de las 12 de la noche, no oirá las palabras de su presidente/líder en el televisor, sino que se colocará la máscara de V, y las calles se llenarán de personas convertidas en él durante esa noche, frente al estado policial que los apuntará con un arma.

En definitiva, todos serán V, todos somos V, quizás una monstruosidad pensarán algunos verdaderos monstruos, pero V no es más que la expresión de lo que un estado manipulador, represor, opresor, hace florecer en su gente, pero reiteramos que la violencia no es más que la expresión del miedo. Así pues, es este estado represor el que tiene miedo, miedo a lo que denominan “radicalismos o extremismos”, pero realmente es a que la gente despierte y se levante del televisor, miedo a que se descubran tantas verdades perversas que esconden bajo sus alfombras rojas. Rojas, como símbolo de tanta sangre derramada por tantas víctimas en diferentes circunstancias, de tantas armas vendidas por el afán del dinero, por la hipocresía. De tantas caras rojas que no pueden ni darlas ante la gente, ni mirarnos a los ojos, por tanta protección que llevan cada vez que caminan por la calle, sino que precisan una pantalla de plasma y un papel bien escrito. Porque bien cierta es una frase de esta película: los artistas mienten para que se sepa la verdad, pero los políticos mienten para ocultar verdades a la sociedad.

Cuestiones sobre el miedo para reflexionar:

-El miedo es inherente al ser humano, nace del instinto y se va desarrollando con el conocimiento de nuestro entorno.

-Superar el miedo empieza por identificarlo para luego intentar derrotarlo.

-El miedo negativo provoca parálisis.

-No hacer nada por derrotar los miedos es caer en la cobardía.

-El que nunca tiene miedo ni piensa en ello es un ignorante e irresponsable.

Pero, socialmente, ¿A qué o a quién tenemos miedo? ¿Por qué tenemos miedo? ¿A la violencia, a la represión, a la manipulación de nuestras mentes, al futuro, al trabajo, a la vida, al terrorismo? ¿Miedo a los muertos, a los vivos? Si el miedo es peligroso, si se convierte en un medio de control social, ¿por qué los gobiernos no llevan a cabo políticas para intentar derrocarlo, sino para beneficiarse de ello?

He aquí una reflexión de José Luís Sampedro: “Gobernar a base de miedo es muy eficaz. Si usted amenaza a la gente diciéndoles que les va a degollar, y luego no les degüella, entonces les puedes azotar y explotar. Y la gente dice “bueno, no es tan grave”. El miedo hace que no se reaccione. El miedo hace que no se siga adelante. El miedo es, desgraciadamente, más fuerte que el altruismo, que la verdad, más fuerte que el amor. Y el miedo nos lo están dando todos los días en los periódicos y en la televisión”.

Finalmente, nuevamente repito: la violencia no tiene justificación. Sin embargo, los poderosos hacen uso de ella lejos de nuestra vista, sin que seamos testigos de ella, pero luego recurren al miedo para apoderarse de nuestras mentes, y que lo sintamos ante cualquier acto vandálico o terrorista. Cuando es la violencia, la que florece y resurge tras haber padecido algún otro tipo de violencia.

¿Quién tiene la culpa? Como bien afirma V: mirémonos todos al espejo.

Justicia, igualdad y libertad, son algo más que palabras, son metas alcanzables si abrimos los ojos.

Os adjuto algunas escenas de la película, no intento defender ni justificar su violencia en ningún momento, sino reflexionar sobre ella:

 

 

 

Referencias consultadas:

Mente filosófica: http://www.mentefilosofica.com/2010/04/reflexiones-acerca-del-miedo.html#warpZR07KdqghzWe.99

Canal de Historia. http://mx.formula-history.tuhistory.com/hoy-en-la-historia/se-planeo-conspiracion-de-la-polvora

Historia General. http://historiageneral.com/2009/05/14/la-conspiracion-de-la-polvora-y-guy-fawkes/

 

 

 

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Musarañas (Estevan Roel y Juanfer Andrés, 2014).

En Musarañas cobran vida las sombras del pasado, unas sombras que persiguen la conciencia de Montse (Macarena Gómez) y provocan que lleve a cabo una serie de actuaciones cruentas y sangrientas, con quienes se introducen en su madriguera. Una madriguera en la que convive con su hermana (Nadie de Santiago), que se encuentra sometida a sus golpes y bofetadas por no obedecer sus órdenes.

Montse es una mujer que padece agorafobia, se encuentra indefensa ante la sociedad, como podemos apreciar en el hecho de su imposibilidad para salir de casa, ya que, simplemente con dar unos pasos hacia afuera, tienen lugar un cúmulo de sensaciones negativas que le producen ansiedad, refugiándose en su mundo de oraciones y costura.

Su hermana acaba de cumplir 18 años, pero la sigue considerando una niña, como vemos reflejado en sus palabras, cuando la clienta le expresa que ya es una mujer y ella considera que aún sigue siendo una niña; además de la tarta que le realiza para su cumpleaños, en la que le coloca solo una sola vela, como si de un año se tratase.

En su madriguera se introducen una serie de personajes con los que no se siente cómoda cuando descubren sus secretos privados. Carlos (Hugo Silva) se cae por las escaleras, busca ayuda en su vivienda y ésta lo auxilia, colocándolo en una de sus habitaciones. Montse se siente atraída por él y una serie de mentiras se empiezan a suceder, como la ocultación de su hermana en la vivienda, el agua “bendita” que le ofrece, para calmarle los dolores, pero que, realmente, se trata de morfina con el objetivo de tenerlo drogado, para que se sienta incapaz de salir de la casa o la visita del médico que nunca se produce,motivo por el cual va perdiendo la pierna y Montse llega al punto de cosérsela en el colchón, para que no se escape. Toda una serie de mentiras que harán que Carlos reaccione y le exprese que deje de mentir, porque “la verdad la hará libre”, por lo que tal vez, no pueda enfrentarse ni a la sociedad ni a su hermana, para asumir una verdad que más adelante descubriremos.

Algo interesante en esta situación es el tema de la situación de esta pierna de Carlos, desconocemos si realmente fue como consecuencia de su caída por las escaleras o ella se lo pudo provocar para evitar su huida al conocer sus secretos después de su estancia en la vivienda. No obstante, la hermana le comenta al muchacho que se vaya de la vivienda en cuanto pueda, porque su hermana es una mujer compleja, mentirosa y peligrosa, pero el chico delira, por momentos, y se encuentra entre ambas hermanas, cada una luchando con las armas que tiene a su alcance: una, con el fin de no ser abandonada y la otra, para que no permanezca mucho más tiempo en esa casa.

En diferentes momentos de lo largo de la historia, Montse presencia a su padre, quizás como voz de conciencia, que le va recordando temas del pasado y le va recomendando una serie de actuaciones en cuanto a su hermana o Carlos.

Sería muy fácil comentar que el argumento de la historia va de dos hermanas, una de ellas tiene problemas, no puede salir de la vivienda y la otra realiza los recados, sale de casa y se encuentra sometida a la otra, a sus técnicas represivas, golpes y sangre, pero no es así exactamente, porque al final descubrimos los matices de la historia: Montse confiesa a su hermana que, ante la muerte de su madre, su padre comenzó a enloquecer, la confundía con su madre, le leía pasajes de la Biblia, para que se quedase dormida y no oyese que cada noche su padre abusaba de ella, hasta que un día comenzó a comportarse de forma diferente con ella y, pesando que comenzaría con ella, tomó la decisión de quitarle la vida con un veneno en la comida. Ante esto, su hermana se enfada, la golpea con diferentes objetos, la encierra en una de las habitaciones, hasta salvar a Carlos, pero Montse consigue salir, nuevamente su hermana la golpea, ahora con un cuchillo, y es en este instante, mientras agoniza, cuando le confiesa que, su padre le hizo una foto con su madre al nacer, a pesar de haberle estado diciendo que no tenía ninguna foto con ésta. Una foto que se encuentra junto al cadáver de su padre, detrás de un armario. Hueco, al que acudirá la chica, coge la fotografía y descubre que su madre realmente es la que ha estado considerando su hermana, o al menos, es su misma cara, sus mismos ojos, y tras tenerla a ella no está muerta como Montse le hizo creer.

De manera que una serie de cuestiones comienzan a llegarnos a la mente:

¿Por qué no huyeron las dos hermanas ante los repetidos abusos de su padre hacia la mayor?

¿Ha padecido Montse su agorafobia desde siempre o desde la muerte de su madre o padre?

¿Por qué, finalmente, su hermana pequeña la culpa a ella de sus actos y comportamientos, obviando el papel abusador de su padre?

¿Por qué, realmente, Montse no quiere curarse? Es más, ¿por qué el médico no acude a su casa y guiarla en sus ejercicios de primera mano?

Quizás su madre muriese por otro motivo y la niña fuese fruto de una de esas violaciones posteriores.

Carlos es abandonado en el rellano por la hermana de Montse, tal como hizo con ella en el principio, abandonándolo a su suerte. Una forma de actuación que la pequeña ha reproducido de la mayor, porque ha sido su único patrón educativo, como se ve reflejado, igualmente, en el hecho de que le clava el cuchillo a Montse, aún sin razonar ni comprender que sus anteriores actuaciones, quizás, podrían venir determinadas como consecuencia de las deplorables actuaciones llevadas a cabo por su padre, que le haya ocasionado gran desconfianza en los hombres, un vacío interior, un desequilibrio mental, ante la imposibilidad de salir de casa. Una sombra del pasado que domina su presente, ante su constante presencia en la mente de Montse durante toda la narración y las mentiras que giran en torno a él: su muerte, idealización…, que terminan produciendo una recapitulación de los hechos en la hermana de Montse, con el objetivo de aclarar una serie de circunstancias familiares, personales y comenzar una nueva etapa en su vida, asumiendo una verdad que le fue ocultada.

A continuación os dejo un enlace con el tráiler de película por si os mueve a verla: